domingo, 11 de noviembre de 2012

De las dos que quedaban


Mis buenas amigas la bastarda y la jamones, ahora estaban asustadas. Sabían que los ataques no eran una coincidencia.
Pero…¿Quién sería la siguiente?
La duda las estaba matando, y yo aún no estaba completamente decidida. La tortura psicológica que ellas mismas se impartían a causa de mis actos me alegraba los días.
Después de unos días de pensarlo decidí que la última debía ser LA JAMONES, eso lo haría más perfecto y gratificante, por lo tanto, mi siguiente víctima sería nada más y nada menos que la bastarda.
La causa de su apodo parece obvia era una hija ilegítima, su madre había sido la causa, así que había que acabar con ella.
Quemar su casa sería ya algo muy predecible, arrollarla algo muy obvio y nada doloroso, tenía que actuar diferente algo que realmente lastimara tanto a la madre como a la hija.
Una tarde después de salir de la escuela, y de haber investigado donde trabajaba la madre de la bastarda, me dirigí hacía allá. Espere a que saliera de aquel edificio, cuando fue hacia el estacionamiento la seguí y subí a su auto al tiempo que ella lo hizo. No le di tiempo de reaccionar, la amenace con un cuchillo y le ordene conducir hasta un bosque cercano. Mientras conducía le mande un mensaje a la bastarda que decía: vamos a solucionar esto si no te gusta ser la bastarda, lo arreglaré.
Al llegar ahí le pedí amablemente que bajara del auto  y una vez que estuvo abajo me abalance sobre ella, primero a golpes y cuando no resistió más se dejó caer. Verla en el piso me lleno de rabia, me recordó la lección que su bastardita y amigas pretendían darme así que tome mi cuchillo y se lo encaje una y otra vez hasta que dejo de moverse, o eso creí pues justo cuando me estaba incorporando vi un ligero movimiento por lo que le di un par de puñaladas más.
Cuando estaba lista para irme encendí algunos fósforos, se los aventé y camine lo más rápido que pude. Al mismo tiempo que le mandaba un mensaje a la bastarda diciendo: problema resuelto bastarda.
Cuando llegué a la ciudad me fui directamente a casa, esta noche no quería festejar con mis amigas, sería mejor llegar a casa a tomar un relajante baño y dormir con la tranquilidad de haber ayudado a alguien más.


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